Al mendigo desconocido
Os ahorro la pregunta; si es alcohólico
Tiene reservado, el mismo banco donde sentarse, en el paseo de la avenida donde yo vivo. Su horario es milimétrico. Al medio día, cuando menos gente hay, pasea en busca de colillas, a la tarde se sienta en su reservado con su Don Simón ( el le llama “Simón” porque hace tiempo se conocen) y por la noche desaparece como las palomas. Me han dicho que dicen que dice conocer un fantasma que reside en su casa, le llama Johnnie Walker .
Personalmente no habla con migo, no habla con nadie que yo conozca, no se dirige a nadie y nadie se dirige a él , no inoportuna a nadie y te reulle el acercarte al encontrarlo por la calle Siempre va con la cabeza baja humillado. Desconozco el motivo, desconozco su verguenza. A veces le ofrezco un cigarro y como los animalarios vapuleados se acerca desconfiado. Le ahorro el trabajo pero su sospecha le obliga a mantener una distancia prudencial a mi ofrecimiento. Siempre se marcha sin girar la cara, nunca mira hacia atrás y mantiene la vista y el gesto inclinado buscando mas colillas.
 Mi mala costumbre me hace mirarle cuando se aleja. Zigzaguea, escaneando bien la acera y los fosos de los arboles en busca de su preciado botin; sus colillas
Mañana , seguro lo encontrare en la “Ruta426” y le ofrecere un cigarrito a pesar de su desconfianza.
Lo recordare

Comentarios

Entradas más populares de este blog